¿Que hizo Panamá para resurgir de la crisis luego de Noriega?

El 30 de mayo de 2017, muere el hombre fuerte de Panamá. Para muchos, significó sufrimiento; para otros, alegrías; y estoy seguro que sobrarán los artículos sobre el ex-dictador que dirigió los destinos de la nación canalera durante más de un lustro. Los temas abundan; como llegó al poder, cómo gobernó  y la maltrecha relación con Estados Unidos, que ocasionó una penosa crisis Panamá-Presidente-Guillermo-Endara-con-Vicepresidentes-Guillermo-Ford-y-Ricardo-Arias_thumb[1]económica a finales de la década de los ochenta. Pero estoy más que seguro que, pocos se referirán a cómo resurgió esta pequeña nación, hasta sitiarse 20 años después en un ejemplo de crecimiento económico para toda la región.

Para entender qué fue lo que sucedió, primero hay que comprender quiénes fueron los que tomaron las primeras decisiones en materia económica y social. La terna presidencial conformada por Un Presidente y dos Vice presidentes: GUILLERMO ENDARA Q.E.P.D., BILLY FORD Q.E.P.D Y RICARDO ARIAS CALDERÓN Q.E.P.D; quiénes dos años antes del 89, conformaron una alianza de oposición para combatir la dictadura y luego fueron instalados en el gobierno de Panamá, tras una confusa toma de posesión en una base militar norteamericana. De hecho, se cuestiona mucho la legitimidad del gobierno, dado la citada toma de posesión en suelo extranjero; más su legitimidad se comprobó al no recibir sublevaciones populares, pues todos en Panamá sabían que ellos habían ganado las pasadas elecciones, pero con artimañas legales les fue negado el derecho a acceder al poder.

Estando en el poder, estos panameños había heredado un país recién invadido por una fuerza militar devastadora. Habían más de 3 mil familias panameñas llorando la muerte de un ser querido durante la intervención militar. La industria panameña hecha añicos, tras el bloqueo económico que durante más de tres años había recibido el país por parte de la potencia del norte. Con una tasa de desempleo por encima del 25%. Donde no había moneda de curso corriente y la gente se veía a gatas para comer. ¿Cómo hicieron?

A diferencia de los que mucho piensan, los norteaméricanos sólo pagarón los arriendos atrasados por el uso del Canal de Panamá y algunas tareas menores en zonas apartadas. Tampoco apostaron a los millones de dolares que supuestamente iban a recuperar con los juicios a los que formaron parte de la dictadura. La OEA, el Banco Mundial, y otros organismos no tuvieron ninguna consideración para otorgar prestamos blandos o similares.

Así las cosas, el reto era monumental, pero apostaron a soluciones sencillas, oportunas y prácticas. Utilizaron una combinación de gobierno austero en gastos superfluos que darían paso a la aplicación de la teorías del economista JOHN MAYNARD KEYNES, el cual postulaba que en tiempos de crisis, el Estado  tenía que incrementar el gasto presupuestario en los renglones que ejercieran un efecto multiplicador en la demanda agregada y consecuentemente en el empleo, en otras palabras, la construcción de carreteras, caminos, infraestructura, etc.  Dado el poco flujo con el que disponían, lanzaron un plan ambicioso para la atracción de inversión extranjera directa a través de: concesiones portuarias con incentivos fiscales; privatización de servicios marítimos;  incentivos a la construcción privada; y otros beneficios a cualquier inversión privada en el país. Luego de 20 años, esta estructura ha apalancado nuestra economía de una forma impresionante.

Al mirar al pasado, observamos que Panamá hoy día está mejor que muchos en la región, y me atrevería a señalar que en parte, por la medidas que estos panameños en el poder tomaron  post invasión. A veces, al mirar las gestión de predecesores exitosos en cargos gerenciales privados o públicos, podemos obtener lecciones y estrategias que nos darán los resultados provechosos. Al escuchar a muchos hablar de crisis, estoy seguro no vivieron aquellos tiempos o simplemente se olvidaron de lo destruido que estaba el país en diciembre del 1989, y aún así salimos adelante con las decisiones adecuadas y prácticas; las cuales no siempre deben ser genialidades de otro mundo.